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Leyendas urbanas XIII

El transplante de cerebro

Grupo Elron

 

 

Querido hermano simio, a Dios le complacería que el Papa de su iglesia fuera más inteligente… ¿Aceptarías donarme tu cerebro?

 

 

¡Maldición, esto me pasa por llegar tarde! Se llevaron los mejores cerebros y dejaron solamente los de los escépticos…

 

 

¿Por qué creen que tendría que hacerme un transplante de cerebro?

 

 

 

TEST I

Si usted no ve el perro en 10 segundos, es posible que su decodificador esté descalibrado y necesite un trasplante de cerebro…

 

TEST II

Si la estatua se mueve de forma obscena, también es posible que su decodificador esté descalibrado y necesite un transplante de cerebro…

 

TEST III

Pero si la montaña se mueve, no lo dude ni siquiera un instante: su decodificador está completamente deteriorado y necesita más que urgente un transplante de cerebro…

 

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JORGE OLGUÍN

En la Alemania Nazi se hicieron experimentos de transplante de cerebro, pero todos terminaron en fracaso porque cada cerebro maneja el cuerpo en una determinada forma. Si un cerebro se transplantara a otro cuerpo no encajaría en absoluto, no sólo porque las masas encefálicas no son iguales, sino porque las redes neuronales y los tejidos también diferirán. Concretamente, entonces, el transplante de cerebro sólo es posible en las películas de ciencia ficción…

 

 

SESIÓN DEL 13/6/03

 

Médium: Jorge R. Olguín

Entidad que se presentó a dialogar:  Ruanel, tethán de Ron Hubbard

 

 

Interlocutor: Bueno, el punto está aclarado… Aquí tengo una pregunta que también me hicieron: “El cuerpo de Lázaro, cuando lo resucitó Jesús, ¿estaba en estado de descomposición?”.

Ron Hubbard: No, no estaba en estado de descomposición, pues de lo contrario no hubiera podido ser resucitado.

Interlocutor: Ahora bien, desde el punto de vista espiritual, ¿cuál es la muerte irreversible, es decir, aquella que producida no admite ningún tipo de resurrección?

Ron Hubbard: La muerte donde no hay retorno es la muerte cerebral.

Interlocutor: ¿No la cardiovascular?

Ron Hubbard: No, la cardiovascular no, la cerebral. Cuando tú ves por televisión esas series donde el monitor cardiológico queda en línea plana…

Interlocutor: ¿Es pura ficción?

Ron Hubbard: No, no, está bien. Al paciente lo pueden dar por muerto pero lo pueden reanimar con shocks eléctricos, siempre que el cerebro esté aún vivo, de lo contrario no.

Interlocutor: ¿A partir de qué momento Lázaro no podría ser resucitado ni siquiera por el Absoluto?

Ron Hubbard: A partir del momento en que su cerebro estuviera destruido... En algún momento tú te referiste a la crionización.

Interlocutor: Sí, lo recuerdo.

Ron Hubbard: Bien. En la crionización, aunque el cuerpo esté aparentemente muerto, mientras el cerebro se mantenga intacto, con sus neuronas congeladas pero sin ningún deterioro, si en el futuro hay técnicas de reanimación –que las va a haber– puede volver a encarnar el mismo 10 %, porque este 10 %, que tiene recuerdos de la última vida, encaja, como si fueran piezas de un rompecabezas, con las neuronas, que en el plano físico también son depósitos de memoria.

Interlocutor: ¿No podría tomarlo otro espíritu?

Ron Hubbard: No podría tomarlo otro espíritu porque no tendría la misma memoria. Entonces, mientras esa materia siga viva, el único espíritu que lo puede tomar es el original.

Interlocutor: ¿Es lo que sucedió con Jesús y con Lázaro? Me refiero al hecho de que sus cerebros estaban intactos y por eso se pudo efectuar la resurrección…

Ron Hubbard: En el caso de Lázaro, el tiempo que estuvo “muerto” fue breve y por eso Jesús lo pudo resucitar.

Interlocutor: Creo haber leído en algún lado que Lázaro ya había entrado en putrefacción…

Ron Hubbard: Eso descártalo por completo. Es completamente absurdo. No hay nadie que pueda alterar las leyes del plano físico.

Interlocutor: ¿Ni siquiera el Absoluto?

Ron Hubbard: Ni siquiera el Absoluto, porque eso estaría en contra de sus propias leyes. Si lo hiciera se estaría contradiciendo a sí mismo, lo cual sería un absurdo.

Interlocutor: ¿Y en el caso de Jesús?

Ron Hubbard: En el caso de Jesús, sí transcurrió más tiempo.

Interlocutor: ¿Pero el cerebro estaba intacto cuando lo resucitaron?

Ron Hubbard: En este momento me está dictando Johnakan… Y es una primicia… El cerebro de Jesús se conservó durante más tiempo porque el Maestro ya había estado en contacto con los                 extraterrestres –en lo que la Biblia denomina la Transfiguración– y al estar radiactivo hubo como un cambio genético en su cuerpo que le permitió durar muchísimas horas intacto.

  Interlocutor: ¿Esa misma radiación que posteriormente le fue aplicada para resucitarlo?

Ron Hubbard: Así es… Esto que digo es importante para completar lo que tienes ya escrito sobre la resurrección del Maestro.

Interlocutor: Salvando las distancias, por supuesto, nuestros médicos también resucitan…

Ron Hubbard: Claro, pero el decir que los médicos resucitan no es del todo correcto, porque se trata de una muerte aparente.

 Interlocutor: Entonces los extraterrestres tampoco resucitan.

Ron Hubbard: En realidad no, porque se trata, como dije, de una muerte aparente.

Interlocutor: ¿Entonces las resurrecciones de Jesús y de Lázaro son resurrecciones aparentes?

Ron Hubbard: Desde cierto punto de vista, así es. En realidad, fueron verdaderas resurrecciones si tenemos en cuenta que en la Tierra no las pueden hacer porque no hay técnicas para resucitar a una persona.

Fíjate que en los hospitales, por casos mucho menores, ya directamente al segundo shock eléctrico que el corazón no reacciona los médicos dicen: “Bueno, ya fue”, para emplear una frase muy común del plano físico.

Pero con técnicas superiores, donde reemplazan los shocks eléctricos por shocks radiactivos, el corazón puede reanimarse perfectamente mientras el cerebro y sus neuronas estén, en un altísimo porcentaje, en buenas condiciones.

Interlocutor: Concretando, entonces, es imposible, una vez destruido el cerebro, la resurrección…

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿No se puede reparar en absoluto el cerebro destruido?

Ron Hubbard: No, porque hay zonas neuronales que son depósitos de memoria, de recuerdos. Eso es “virtual”. Y aunque hubiera técnicas para reparar esos tejidos, ¿cómo encastras otra vez los recuerdos?

Interlocutor: ¿La persona se transformaría en un zombis?

Ron Hubbard: Podría quedar como descerebrado, para aplicar un término de ustedes. Fíjate que en una oportunidad tú debatías con este receptáculo sosteniendo que el cerebro era una máquina.

Interlocutor: Sí, fue hace poquito.

Ron Hubbard: Bien, ahora te demuestro que no es así, porque así como el 10 %, cuando desencarna guarda memoria de toda la última vida y la incorpora al otro 90 % de todas la vidas anteriores, la materia también guarda memoria mientras vive.

Y la prueba de esto está en que si tú a un ser humano le pudieras hacer un trasplante de cerebro, el espíritu no quedaría con ese cuerpo sino que iría con el cerebro, porque el espíritu sigue a la memoria.

Lo traduzco mejor: sujeto A-cerebro A, sujeto B-cerebro B, 10 % A-10 % B (hablamos de 10 % de espíritu).

Bien, si al sujeto A le ponen el cerebro del sujeto B y al sujeto B le ponen el cerebro del sujeto A, el 10 % de A va a estar con el sujeto B, pero con el cerebro A porque el espíritu siempre va a seguir al cerebro. Y el 10 % de B va a estar con el sujeto A pero con el cerebro B, por la misma razón, es decir porque el espíritu siempre va a seguir al cerebro, no al cuerpo.

Si el cerebro fuera una máquina, el 10 % no necesitaría seguirlo.

Interlocutor: Entiendo… ¿Y dónde se alojaría ese 10 % en el otro sujeto?¿Acaso ahora en el cerebro?

Ron Hubbard: Ya hemos dicho que el 10 % de espíritu encarnado se aloja virtualmente en el chakra cardíaco. Por eso cuando nosotros estamos encarnados, al decir la palabra yo nos tocamos instintivamente este chakra. 

En el chakra coronario, entonces, está alojado el núcleo de ese 10 %, que en realidad no es el núcleo, porque no existe un núcleo, pero lo denomino así para llamarlo de alguna manera entendible.

En caso de un hipotético trasplante de cerebro, el 10 % se alojaría en el chakra coronario del otro cuerpo.

Interlocutor: ¿Se podría llegar algún día a hacer un trasplante de cerebro o es directamente imposible?

Ron Hubbard: El trasplante de cerebro, en realidad, es una utopía total porque cada cerebro “maneja” el cuerpo de una forma determinada, por ejemplo tus manos, tus dolencias, tus tics, y de repente si el cerebro de este receptáculo se trasladara a tu cuerpo y tu cerebro se trasladara a este receptáculo, ninguno de los dos encajaría, primero porque las masas encefálicas no son iguales, y segundo porque las redes neuronales y los tejidos tampoco encajarían. No es algo como los chips de un televisor que son intercambiables.

Aparte, tú de bebé aprendiste a mover los dedos porque tu cerebro encajó con tus terminales nerviosas…

Interlocutor: Entendí perfectamente.

Ron Hubbard: Esto demuestra que estando encarnado el espíritu, el organismo no es una máquina sino que tiene vida… Por ejemplo, cada siete años se regeneran las células… El cerebro es también un depósito de memoria.

 Interlocutor: En síntesis, el cerebro está interrelacionado con todo el organismo físico y por lo tanto un cerebro trasplantado a otro cuerpo no podría ser interrelacionado con ese otro organismo. Esto está claro, ¿pero entonces cómo es posible el trasplante de corazón?

Ron Hubbard: Porque el corazón es un músculo.

Interlocutor: Entiendo… ¿Aquí en la Tierra se hizo alguna vez el experimento de trasplantar un cerebro?

Ron Hubbard: Sí, en la Alemania Nazi, pero no han logrado absolutamente nada. Ni siquiera lo menciones.

Interlocutor: Doy por terminado el tema porque creo que ya está suficientemente aclarado…