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La desaparición de Jimmy Hoffa
Grupo Elron

 

JAMES RIDDLE HOFFA

El 30 de julio de 1975, su esposa lo vio por última vez cuando salió de su casa en los suburbios de Chicago, para asistir a una reunión con el mafioso Anthony "Tony Jack" Giacalone, ex vicepresidente de los camioneros. Dos testigos declararon que vieron a Hoffa en el restaurante Machus Red, en la pequeña ciudad de Bloomsfield, Michigan, alrededor de las 3.30 de la tarde. Nunca más se ha vuelto a saber nada de él.

ANTHONY “TONY JACK” GIACALONE

La enigmática desaparición de Jimmy Hoffa se debió, como muchos han sospechado, a un crimen mafioso. Después de su asesinato, en el que estuvo involucrado Tony Jack como principal responsable, sus restos fueron cremados y arrojados al río.

 

 

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Hoffa: un enigma que cumple 30 años

El líder que convirtió al gremio de camioneros en un factor de poder decisivo en EE.UU.

Rubén Alejandro Fraga
El Ciudadano

El 30 de julio de 1975, Jimmy Barreta Hoffa, el influyente y temido fundador del poderoso sindicato de los camioneros (“teamsters”) estadounidenses, fue a reunirse con alguien en un restaurante de Bloomfield, Detroit. Pero en el camino desapareció misteriosamente sin dejar rastro alguno. Y el hecho de que su cuerpo jamás fuera hallado contribuyó a crear una suerte de mito alrededor del sindicalista. Mucho se escribió desde entonces sobre Hoffa y su enigmática desaparición, presuntamente a manos de la mafia italonorteamericana, que para entonces quería desprenderse de uno de sus principales socios en el control de los sindicatos estadounidenses.
Los comentarios de prensa de la época recuerdan que la Cosa Nostra estaba irritada por las desmedidas pretensiones de Hoffa, un burócrata sindical que en sus tiempos de esplendor era capaz de paralizar el transporte de cargas en todo el país con sólo una palabra. Por eso se cree que aquel 30 de julio del 75, Hoffa acudió a una cita pactada con los jefes mafiosos en un restaurante de Detroit, pero nunca llegó a destino.
Años antes de desaparecer de la faz de la tierra, Hoffa había convertido al sindicato de los camioneros en una potencia económica y política de Estados Unidos, aunque también se había convertido en un instrumento de la mafia italonorteamericana.
Por eso, 30 años después del hecho, casi todos apuntan a la Cosa Nostra como responsable del secuestro y desaparición de Hoffa. Algunos investigadores sostienen que fue el sicario conocido como Tony el Griego quien asesinó a Hoffa por encargo de Sam Giancana, jefe de la mafia en Tampa.
Y aunque nunca se halló el cadáver, aún abundan los rumores sobre el lugar donde está sepultado.
En febrero pasado, pruebas de ADN en manchas de sangre en una casa donde se suponía que estuvo secuestrado Hoffa dieron negativo. Las autoridades ordenaron remover algunas tablas de madera del piso de una casa en Bloomfield, Detroit, donde un sindicalista rival, Frank Irishman Sheeran, aseguró haber asesinado a Hoffa. Pero no se halló nada que contribuyera a dilucidar el misterio.
Con todo, la vida del sindicalista y su desaparición inspiraron una decena de libros y también la película Hoffa (1992), dirigida por Danny De Vito, en la que Jack Nicholson interpreta al dirigente de los camioneros.

El poder sobre ruedas

Jimmy Hoffa nació el 14 de febrero de 1913 en Brazil, Indiana, en un hogar humilde. El padre de Hoffa era un trabajador del carbón en Illinois. Tras la muerte de su padre, el joven Jimmy se trasladó a Detroit para trabajar en un depósito. En esa ciudad, capital de la industria del automóvil, organizó la primera huelga de los llamados “swampers”, trabajadores de carga y descarga.
Por su actividad con esos trabajadores Jimmy hizo sus primeros contactos con los “teamsters”, a quienes organizó sindicalmente en los estados del cercano oeste estadounidense. Desde ese territorio Hoffa fue extendiendo su influencia a todo el país, con métodos de lucha como los paros sorpresivos y el boicot, no exentos de violencia.
Hasta que en 1957 llegó a la presidencia de la Fraternidad Internacional de Camioneros, al suceder en el cargo a Dave Beck, quien había sido encarcelado por fraude impositivo. Desde la presidencia del sindicato Hoffa logró agrupar a todos los camioneros del país en un solo convenio nacional. A la vez pretendió incorporar a su gremio a trabajadores de líneas aéreas y de otras actividades ligadas al transporte. Para entonces ya tenía acuerdos con el capo mafioso Tony Provenzano y con líderes del Partido Republicano.
Sin embargo, desde la Casa Blanca, los presidentes demócratas John Fitzgerald Kennedy y Lindon Baynes Johnson se convirtieron en un serio obstáculo en la trayectoria de Hoffa y ordenaron al FBI que investigara sus actividades.
En el marco de esa guerra declarada entre el cacique gremial y los demócratas, las revelaciones de los detectives privados Fred Otash y John Danoff, contratados por Hoffa para grabar las confidencias de alcoba de Robert Francis Kennedy a Marilyn Monroe, su amante, pusieron en un brete la presunta honorabilidad de los hermanos Kennedy en su guerra contra la Mafia.
Hasta que 1967 marcó el final de la carrera de Hoffa al ser condenado por soborno a 15 años de prisión.
El presidente republicano Richard Milhaus Nixon le conmutó la pena en 1971, cuando llevaba cumplidos cuatro años, con la condición de que debería abstenerse de volver a realizar actividades sindicales.
Justo cuando Hoffa se proponía presentar una demanda para que se le levantara esa restricción, desapareció sin dejar rastro alguno.
No obstante, Hoffa ya había logrado abrirle las puertas del gremio de los camioneros a su hijo James P. Hoffa, quien aún hoy lidera a los teamsters de Estados Unidos.

Un gremio poderoso por naturaleza y un líder que inspiró al propio Moyano

En la mayoría de los países del mundo el sindicato de camioneros es poseedor de una fuerza espectacular que no pocas veces ha puesto en jaque a varios gobiernos.
Apenas dos años antes de la desaparición del mítico gremialista estadounidense Jimmy Hoffa, en 1973, el chileno León Vilarín, al frente de sus 45.000 camioneros, fue una pieza importante de la que se valió la CIA para paralizar el país trasandino, dando un golpe mortal a la economía chilena, y preparar el derrocamiento del presidente socialista Salvador Allende.
Del otro lado de la Cordillera, en la Argentina el también camionero Hugo Moyano (confeso admirador de Hoffa) fue acumulando en los últimos años un poder nada despreciable y con una capacidad de presión –como quedó demostrado en el caso de la cadena de supermercados Carrefour– que obligó hasta la intervención del propio gobierno francés ante la administración del presidente Néstor Kirchner.
Para Moyano, todo lo que se mueva sobre un camión o camioneta es resorte de su gremio, ya sea choferes, ayudantes, estibadores o lo que fuere. La pretensión es obvia: cuanto más afiliados, más se recauda y más poder tiene el gremio.
Moyano quiere conquistar hoy para sus compañeros de gremio el histórico sitial que en una época llevó a los metalúrgicos, con sus más de 400.000 afiliados, a ser los dueños y señores del poder sindical en la Argentina.
Con esa táctica Moyano fue construyendo poder interno en su sindicato y llegó a convertirse a mediados de este mes en el único conductor de la Confederación General del Trabajo (CGT).
Pero la estrategia y el estilo de Moyano pusieron en pie de guerra a los denominados gordos –caciques de los gremios de servicios–, entre ellos el mercantil Armando Cavalieri, quien lo acusó, precisamente, de llevar adelante prácticas mafiosas, al mejor estilo Hoffa.
Si bien Moyano goza de buena salud y nunca estuvo en una cárcel, las similitudes con Hoffa son varias. Al igual que el desaparecido gremialista estadounidense también el titular de la CGT proviene de un hogar muy humilde. Y como lo hizo Hoffa, ya puso en línea a su hijo para que lo suceda como líder sindical de los camioneros de la Argentina.

 

 

 

SÓLO UN CRIMEN MAFIOSO

 

 

 

¿Qué le ocurrió a Jimmy Hoffa?

 

Estimado profesor: Sé que el Grupo Elron no se ocupa de resolver crímenes, pero en el caso de la desaparición del famoso líder de los camioneros, quizás se haya tratado de una abducción extraterrestre. ¿Es posible que haya sucedido tal cosa? Lo pregunto porque desapareció como si lo hubiera tragado la tierra, y este misterio ya tiene 30 años sin que nadie pudiera dar ninguna pista.

 

Ismael T.

 

 

 

RESPUESTA

SESIÓN DEL 28/3/06

   

Médium: Jorge Olguín. 

Entidad que se presentó  a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

 

Interlocutor: Bien, doy por terminado el tema de la levitación y paso al siguiente tema... ¿Por casualidad la desaparición tan enigmática del líder camionero Jimmy Hoffa se debió a una abducción extraterrestre? Lo pregunto porque en 30 años no pudo obtenerse ninguna pista, ni la más mínima, acerca de lo que le sucedió.

 

Leo este resumen para que quede grabado:

 

 

 

Su nombre verdadero era James Riddle. Líder del sindicato de camioneros, desapareció el 30 de julio de 1975 y jamás se supo más nada de él. Su esposa lo vio por última vez cuando salió de su casa en los suburbios de Chicago para asistir a una reunión con el mafioso Anthony “Tony Jack” Giacalone, ex vicepresidente de los camioneros. Dos testigos declararon que vieron a Hoffa en el restaurante Machus Red, en la pequeña ciudad de Bloomsfield, Michigan, alrededor de las 3.30 de la tarde. Nunca más se ha vuelta a saber nada sobre él.

 

 

 

Ron Hubbard: La situación es muy simple, directamente fue víctima de un atentado por un grupo de gangsters porque no les convenía la campaña que él estaba haciendo.

 

Interlocutor: ¿Quiénes componían ese grupo?

 

Ron Hubbard: Estaba compuesto por personas cercanas a él que fingían ser sus amigos, y en un almuerzo programado no se pusieron de acuerdo en determinados temas y entonces lo hicieron desaparecer.

 

Interlocutor: ¿Estamos hablando del mafioso Anthony Giacalone?

 

Ron Hubbard: Así es.

 

Interlocutor: ¿Hoffa fue asesinado el mismo día en que se encontró con Giacalone?

 

Ron Hubbard: Correcto.

 

Interlocutor: ¿Dónde fue enterrado? Obviamente siempre que se pueda decir…

 

Ron Hubbard: Lo hicieron desaparecer directamente cremando el cuerpo. Luego lo tiraron al río cercano.

 

Interlocutor: ¿Y ésta es toda la historia?

 

Ron Hubbard: Así es… Es única forma de hacer desaparecer un cuerpo de modo que no quede nada de él.

 

Interlocutor: Quedo asombrado por la conspiración de silencio alrededor de este crimen, porque nadie abrió la boca…

 

Ron Hubbard: Bueno, hubo periodistas que investigaron y se acercaron demasiado a la verdad y fueron acallados.

 

Interlocutor: ¿Asesinados o compraron su silencio.?

 

Ron Hubbard: Dos de ellos fueron asesinados.

 

Interlocutor: ¿Es cierto lo que dijeron esos dos testigos que vieron a Hoffa en el restaurante Machus Red, de la ciudad de Bloomsfield, Michigan, alrededor de las 3 de la tarde?

 

Ron Hubbard: Sí, es cierto.

 

Interlocutor: Quiere decir que entonces lo mataron ese mismo día…

 

Ron Hubbard: A las 20 horas.

 

Interlocutor: ¿Dónde fue que lo cremaron? ¿En una panadería? Lo pregunto porque en todas las películas de gangsters siempre hacen desaparecer los cuerpos en un horno de panadería…

 

Ron Hubbard: No, no fue en un horno de panadería sino en un taller de coches.

 

Interlocutor: ¿Algo más sobre esto?

 

Ron Hubbard: No, no hay necesidad de entrar en más detalles.