SESIÓN DE LA ESENCIA

Médium: Prof. Jorge Raúl Olguín

 

Entidad que se presentó a dialogar: La Esencia, entidad del 9º nivel.

 

Interlocutor: ¿Quién está presente?

La Esencia: Puedes llamarme La Esencia, que no es un nombre en sí, sino una denominación.

Voy a pasar directamente a mi comentario. Muchos seres no toman real conciencia de lo pequeño que es su hábitat, y en muchos de los mundos de esta Galaxia no existen los traslados físicos de mundo a mundo. Hay muchas razas que se han extinguido con sus propias armas, Otras, han desaparecido por alterar el sistema ecológico.

Interlocutor: ¿Estamos hablando también de nuestro planeta?

La Esencia: No, de otros mundos. He visto a los elohim crear vida. He visto a esa vida consumirse a sí misma. He visto en muchos mundos entidades recibiendo premios, por llamarlo de alguna manera, y he visto otros, merecedores de ellos, siendo dejados de lado. Claro que todo tiene que ver con el karma.

Vuestro mundo, en muchas cosas, es una copia de otros mundos donde han sucedido las mismas cosas.

Interlocutor: ¿Estamos hablando de este universo o de universos paralelos?

La Esencia: Me estoy refiriendo a planetas dentro de esta Galaxia, que tiene aproximadamente 110.000 años luz de vuestras medidas.

Interlocutor: ¿Cuál es su misión, en realidad?

La Esencia: Mi misión es supervisar u orientar, tanto a las Energías divinas como a los elohim que quedan en misión, y para transmitir el amor al pequeño cuerpo causal de cada uno de los trillones y trillones de seres en cada uno de los miles de millones de Sistemas de esta Galaxia.

Hay mundos que han llegado a detectar las coordenadas para poder trasladarse en el espacio-tiempo y vuestro mundo también lo hará algún día.

Interlocutor: ¿Todo esto usted lo puede percibir?

La Esencia: Así es, porque las Esencias estamos fuera del plano tridimensional. Desde el punto de vista nuestro, como desde el punto de vista de los elohim, siempre tratamos de que cada raza, cada individuo encarnado, cultive, por sobre todas las cosas, el sentimiento de amor hacia los otros seres, y muy pocos son aquellos que lo hacen.

Voy a dar un ejemplo de vuestro mundo. Entre vosotros hay un 15 % de seres que están en la extrema crueldad, un 15 % que están en el camino de la Luz, y hay un 70 % que están en la total indiferencia y que nutren, en un porcentaje muy alto, a la Oscuridad, porque la indiferencia es cómplice indirecto de ella. Estoy hablando en forma muy abstracta.

Interlocutor: Entiendo.

La Esencia: ¿Dónde está la falencia?¿Por qué en los planos espirituales vuestros, en los planos 4 y 5, que yo visualizo desde mi plano 9, hay solamente un 1 %, si encarnados hay un 15 % de seres que están en la búsqueda de la Luz?¿Cuál es la falla?

Entiendo que ese espíritu encarnado, y lo que digo puede parecer muy frívolo, se distrae, se dispersa, deja de ser, deja de estar, deja de fluir, porque, matemáticamente, un 15 % de seres en la búsqueda de la Luz es un 15 % de seres en la búsqueda de la Luz en los planos 4 y 5, y no es así. O sea que un 14 % se dispersa.

No es disculpa decir que uno se dispersa porque vosotros sois atraídos por los conflictos materiales, porque un conflicto material tiene poder cuando el espíritu se lo da. Si el espíritu no se lo da, no tiene poder, ningún tipo de poder.

Interlocutor: Quisiera preguntarle por una presencia que tuvimos aquí en una de las sesiones y que dijo llamarse Eón. Esta presencia habló de un plano 10 º. La pregunta concreta que le hago, basándome en que usted está en el 9º plano, es si tiene de alguna manera acceso a ese plano 10º o le está vedado.

La Esencia: Los conceptos que toda entidad espiritual vierte a través de un receptáculo, y traducidos por éste a palabras, hay que tomarlos "con pinzas", queriendo decir con esto que la traducción puede ser interpretada de diversas maneras.

Cuando decimos "arriba" o "abajo" no queremos decir literalmente eso, porque nos estamos refiriendo a grados de sutileza o densidad. No existe, pues, el arriba o el abajo, sino que existe el sutil o el menos sutil. Hablamos así nada más que para un mejor entendimiento.

Encima del nivel de las Esencias, porque somos muchas, hay una luz potentísima.

Interlocutor: ¿El Absoluto?

La Esencia: Humildemente, digo "quizás". Nuestra función, como ya dije, es supervisar cada Galaxia enriqueciendo, sin interferir, la tarea de los Logos galácticos, que en vuestra Galaxia es la Energía Búdhica.

Pero percibo en otros sistemas Galácticos otras Esencias, que están por encima de los elohim, siempre dentro del plano 9. Y por encima nuestro hay una luz permanente.

Interlocutor: Mi insistencia se debe a que el nombre de la entidad que le mencioné, Eón, en nuestro lenguaje significa "tiempo", "eternidad", expresiones muy sugestivas porque solamente pueden ser aplicadas al Absoluto.

La Esencia: He percibido, hace muy poco de vuestro tiempo, un seudópodo de una Luz Infinita que se comunicó con una de vuestras entidades.

Interlocutor: Sí, fue Johnakan Ur-el, el Yo Superior de este receptáculo.

La Esencia: . para mostrar, para enseñar aspectos de la vida en el universo físico conocido, en lo que fue, en lo que es y en lo que va a ser. Pero mi rol es supervisar, no indagar. Y salvo que en algún momento determinado esa Luz me dé más conocimiento, no indago para obtenerlo.

Interlocutor: Yo indago permanentemente. ¿Estaría mal?

La Esencia: Si indagas en función de aprendizaje es evolución.

Interlocutor: Y también para transmitir lo aprendido.

La Esencia: Más aun entonces está bien.

Interlocutor: Tengo entendido que el Absoluto se comunicó por primera vez con el Maestro Jesús, en el huerto de los Olivos, llamado Getsemaní, la segunda con Johnakan, el Yo Superior de este receptáculo, y la tercera conmigo.

La Esencia: Es así.

Interlocutor: ¿Usted estuvo presente en estas circunstancias, de alguna manera?

La Esencia: No, no estuve.

Interlocutor: ¿Hubo alguna razón en particular?

La Esencia: Si en ese momento no se me llamó para compartir esa enseñanza, seguramente era porque ya la conocía. En nuestro plano no presumimos, sino que directamente vivenciamos.

Voy a dar un mensaje final porque si continúo incorporado mi elevada energía vibracional agotará al receptáculo.

En vuestro planeta, como también en otros, son muy pocos los espíritus encarnados que vivencian.

Interlocutor: ¿Se refiere a compartir experiencias con otras personas?

La Esencia: Vivenciar es más que compartir, porque suma empatizar y compartir entre dos o más espíritus. Vivenciar es gozar, es vibrar, es ser, es dar, es recibir. Vivenciar es todo lo bueno que puedan transmitirse recíprocamente dos entidades de Luz encarnadas, porque sería el punto de partida de un camino de gozo.

Las vidas encarnadas no está mal gozarlas a pleno, siempre, naturalmente, que ese goce no implique el sufrimiento del otro.

Interlocutor: Está claro.

La Esencia: Sucede que en el plano físico no se puede tener todo ni tampoco lograr todas las metas. Aprender esto se llama sabiduría. Tampoco podemos hacer que siempre nuestro entorno sea feliz o que esté en permanente armonía.

En ocasiones me integro con una pequeña parte mía en el cuerpo causal de alguno de vosotros para orientar -orientar no significa dirigir- en este sentido.

A veces la fortuna de uno es el infortunio de otro, pero no porque aquel que tenga la fortuna sea una persona negativa, sino porque nosotros tenemos que optar. A veces estamos obligados a optar. Optar no es negativo. ¡Si el Absoluto dio libre albedrío precisamente para que optemos!

El problema aparece, entonces, y más en la parte encarnada, cuando hay que elegir. Y a veces, sin sugerirles que sean egoístas, tendrán que optar por la felicidad propia en detrimento de la felicidad del otro.

Lo que tenemos que evaluar, y digo tenemos porque la única perfección está en el Absoluto, es hacer el mayor bien posible. Pero también estar bien nosotros. No podemos edificar felicidad ajena a costa de nuestra infelicidad. Y eso no es egoísmo sino sabiduría.

Ya lo ha dicho una de las entidades en vuestro planeta que no se puede edificar la felicidad a costa de la infelicidad propia, porque no podremos levantar a alguien si nosotros mismos no tenemos fuerza para hacerlo. Eso no es ego, eso es discernimiento, y el discernimiento está bien.

Interlocutor: Usted habla de felicidad, pero yo tengo la idea de que no venimos al plano físico a ser felices sino a evolucionar. La felicidad, entonces, sería una cuestión meramente incidental.

La Esencia: ¿Y eso quién lo ha dicho?

Interlocutor: Bueno, no recuerdo que alguien lo haya dicho. Es mi opinión de ver lo que sucede en la realidad.

La Esencia: Entonces te corrijo: no creo que la felicidad sea algo incidental. La felicidad es algo que se busca. Sucede que en vuestro planeta, como en otros, mal enseñan la felicidad. Confunden la felicidad con gozo propio, con gozo egoísta.

Y la verdadera felicidad es servir para tratar de transmutar la mayor cantidad de sufrimiento del otro.

Interlocutor: Eso está claro.

La Esencia: Entonces, la felicidad de ustedes tiene que pasar primero por encontrar el propio camino y segundo, por encontrar personas empáticas que compartan ese camino y aumentarlas continuamente en todo lo posible.

Se van a encontrar con muchos espíritus encarnados, la mayoría, que no van a querer participar de ese sendero. Muchos se van a abstener, otros van a querer desbarrancarlos, como dicen ustedes, otros van a poner muchos obstáculos.

Es ahí cuando tienen que usar toda su sabiduría y no desanimarse y tratar de rescatar a esas entidades equivocadas.

Si esas entidades equivocadas no quieren ser rescatadas, bien porque aún no es el tiempo o bien porque interpretan que ese no es el camino y eligen otro, porque el ego también ciega, sería una necedad de vuestra parte insistir.

En ese caso lo que tienen que hacer es seguir el camino de Luz con las personas que verdaderamente están aparejadas.

Interlocutor: ¿Dijo "aparejadas" o el receptáculo tradujo mal?

La Esencia: Dije aparejadas, porque en el plano espiritual la palabra pareja no significa lo mismo que en vuestro plano físico. No es una relación amorosa física. En el plano espiritual la palabra pareja significa alma empática.

Interlocutor: ¿Estamos hablando de las almas gemelas, como lo pueden ser Johnakan, Krishnamurti y Jesús?

La Esencia: Estoy hablando de todos aquellos que estén en el mismo camino de la Luz que ustedes. En esto no hay vueltas: el camino del espíritu es evolucionar. Salvo las entidades angélicas, todas las demás evolucionan, y al final del Big Bang, es decir, cuando se produzca el Big Crunch, todos los espíritus van a estar en el 5º plano.

Entonces, elevan al universo una octava. Digo esto para los que entiendan de música. Y cada Big Bang es una octava más alta que la anterior. Y esto hasta el infinito.

A medida de que el propio universo creado por el Absoluto crece una octava, cada 40.000 millones de años, el propio Absoluto crece con su propia creación.

Interlocutor: ¿Infinitamente sube una octava?¿Es una subida permanente, por toda la eternidad, sin final?

La Esencia: No es un comienzo y un final y listo, como dicen en vuestro planeta y en otros planetas con los cuales me contacto, donde ya han descubierto, mediante aparatos ópticos, el comienzo de lo que ustedes llaman "Big Bang".

Hubo muchos Big Bang anteriores con sus respectivos Big Crunch y va a haber muchos posteriores también. Es un eterno latido del universo. Comienza y termina, comienza y termina, y así sucesivamente.

Interlocutor: ¿Usted, desde su altísimo nivel, puede percibir el comienzo de todos los Big Bang?

La Esencia: No, sólo percibimos el presente. El Absoluto tampoco percibe, sino que crea y participa.

Cuando este universo tenía el tamaño de lo que vosotros llamáis "átomo", el Absoluto era un átomo, estaba dentro del átomo, era el átomo, estaba afuera del átomo y participaba del átomo.

Vuestro lenguaje es muy pobre como para que el receptáculo pueda encontrar los adjetivos precisos como para traducir con exactitud mis conceptos.

Interlocutor: Hay una pregunta clave, que aparentemente no tiene respuesta, o no tiene una respuesta que nosotros podamos entender, y es que se sabe el cómo es la Creación, pero no el por qué. ¿Por qué el Absoluto crea?¿Será la respuesta que su esencia es precisamente crear, de la misma forma que la esencia del agua es mojar y la de un piano emitir sonidos?

La Esencia: La respuesta está implícita en la contestación que di antes: el Absoluto crea para evolucionar él también. A medida que los universos, en cada Big Bang y Big Crunch, van subiendo una octava, el Absoluto acompaña esa evolución.

Interlocutor: ¡Pero esto es un concepto nuevo! Es la primera vez que una entidad nos dice que el Absoluto evoluciona.

La Esencia: En vuestro planeta tienen un concepto de un Dios fijo, de un Dios inmutable. ¿debido a qué?

Interlocutor: ¿Evoluciona también en amor?¿Quiere decir que el Absoluto cada vez nos ama más?

La Esencia: No, no estamos hablando de que el Absoluto evoluciona en amor. La evolución del Absoluto es en la vibración que acompaña a esos universos.

Desde el comienzo de los comienzos -que ni siquiera yo, como la Esencia, puedo llegar a captar, porque también me fundo con él llegado el Big Crunch- el amor del Todo ya era total.

Entonces, si no hay más amor que el Todo, y no hay más vibración que el Todo, ¿qué es lo que evoluciona?

Hay una ecuación matemática que he leído en la mente de dos de vuestros físicos, uno que se llama Roger Penrose y otro que se llama Paul Davis.

Interlocutor: Nosotros sabemos que Roger Penrose fue maestro de Stephen Hawking.

La Esencia: Así es. Si vosotros tenéis en este momento una hilera de objetos e hipotéticamente la pudieran desarrollar hasta el infinito, ¿habría algo más que eso?

Interlocutor: Teóricamente no.

La Esencia: Exacto. Pero sin embargo se ha demostrado físicamente que si nosotros ponemos una hilera al lado, estamos hablando de dos infinitos. ¿Pero no era acaso que no podía haber nada más que el infinito?

Interlocutor: No lo estoy entendiendo del todo. ¿Podría aclarármelo un poco mejor?

La Esencia: Supongamos que existe una superficie que fuera infinita como el universo -no hablemos de planetas- y en esa superficie extiendes determinados objetos lineales a lo largo, a lo largo, a lo largo hasta el infinito. Vas a tener infinitos objetos lineales. Más no podrías tener. ¿Está claro?

Interlocutor: Sí, perfectamente.

La Esencia: Bien. Pero si alguien a tu lado, con más sabiduría que la tuya, pone otra cantidad de objetos lineales hasta el infinito, habría dos infinitos, y así sucesivamente, tres y cuatro y cinco...

Entonces, así como puede haber infinito más infinito, el Todo puede ser el Todo más el Todo. Entonces puede haber una evolución del Todo.

Interlocutor: Ahora está un poco más claro.

La Esencia: Esta es una cuestión muy abstracta que las entidades de Luz del 5º nivel antes no la discernían del todo, pero seguramente ahora sí.

Interlocutor: Todo esto que usted ha dicho habrá que asimilarlo, porque para nosotros es algo nuevo. Me refiero a que Dios evoluciona.

La Esencia: Pero no en amor, porque el amor no evoluciona.

Interlocutor: Cuando difundamos esta novedad nos van a querer quemar vivos, porque siempre se ha hablado de un Dios fijo, que no evoluciona.

La Esencia: En vuestra antigüedad también se hablaba de estrellas fijas.

Interlocutor: Es verdad.

La Esencia: En cada mundo hay una creencia errónea. Antes de contactarme con vosotros estuve en un mundo -aún están apenas desarrollado los aparatos ópticos-donde creen en entidades malignas inmateriales que les absorben su fluido sanguíneo.

Sus habitantes dicen que cuando se oculta su estrella y cae la noche salen esas entidades malignas y a aquellos que apresan en la espesura les beben su fluido sanguíneo.

Entonces ellos. con la idea de protegerse, se ponen colgados de sus cuellos amuletos.

Interlocutor: Aquí hay algo parecido. Me refiero a la creencia en los vampiros.

La Esencia: Es algo más complicado que vuestros vampiros, porque mientras ellos creen en entidades inmateriales, ustedes creen en entidades materiales.

Interlocutor: De cualquier manera nos parecemos porque aquí también los que tienen esa creencia utilizan como protección el ajo.

La Esencia: La única protección válida es el amor. No existen objetos materiales que puedan proteger de energías malignas. La energía maligna se revierte con amor, con empatía.

Interlocutor: Según tengo entendido, las entidades del Error, es decir, de los niveles 2 y 3, pueden de alguna manera vampirizarnos. No me refiero a los vampiros físicos, porque eso, por un lado es una fantasía, fruto de un escritor llamado Bram Stoker que escribió un libro sobre el tema llamado Drácula, y por el otro se trata de un trastorno psicogénico de naturaleza engrámica.

La Esencia: Las entidades de vuestros planos 2 y 3 pueden absorber energéticamente a una persona, pero solamente cuando ésta tiene una débil defensa energética.

En vuestro mundo como en otros, donde usan el contacto físico para procrear -aclaro esto porque hay otros mundos en donde predominan las especies vegetales que no procrean a nivel sexual genital, como sucede en aquellos en que predominan las especies vegetales-, se puede absorber energéticamente al otro a través de relaciones de apareamiento o de goce sexual, así como también de la misma manera se puede canalizar energías de Luz a través de un goce energético sexual.

Los seres de Luz, sin embargo, se tienen que nutrir de la Conciencia divina y no de los otros seres. Pero es una cosa que lleva práctica.

Todos los que están en el Camino de la Luz deben acompañarse y apuntalarse. Y en esto no hay secretos. El único secreto es el amor. Y tomados de las manos ir juntos en empatía.

Lo empático no está reñido con el amor personal, porque incluso el amor personal puede llegar a elevar espiritualmente a las personas.

Naturalmente, me refiero al verdadero amor personal, no al amor egoísta, sino al amor de dar. Y lamentablemente solo un pequeño porcentaje de los habitantes de vuestro planeta es capaz de brindarse.

Les mando toda la Luz del universo.

Interlocutor: Hasta luego y gracias.

 

 

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